Era una mujer inteligente, dedicada, ambiciosa, emprendedora, adjetivos que él no conocía, ella estaba por terminar la universidad y él, por otro lado, no sabía que hacer con su vida, por cosas que muchas veces uno no sabe como explicar tuvieron una que otra salida.
Ella aceptaba mas que por curiosidad, quería saber qué había detrás de ese muchacho "divertido" y juerguero que le escribía y decía cosas bonitas, él, ilusionado y embobado por su deslumbrante frescura e intimidante inteligencia, solo quería pasar con ella unos minutos para intentar robarle un beso, o una caricia, quería conocerla y tratar de enamorarla, pero era torpe y estúpido, no sabía como hacerlo y en vez de eso hizo todo lo contrario, la alejó y la dejó ir.
Ella aceptaba mas que por curiosidad, quería saber qué había detrás de ese muchacho "divertido" y juerguero que le escribía y decía cosas bonitas, él, ilusionado y embobado por su deslumbrante frescura e intimidante inteligencia, solo quería pasar con ella unos minutos para intentar robarle un beso, o una caricia, quería conocerla y tratar de enamorarla, pero era torpe y estúpido, no sabía como hacerlo y en vez de eso hizo todo lo contrario, la alejó y la dejó ir.
Hubo un tiempo en que todo parecía ir muy bien, se encontraban y bailaban abrazados, todo parecía desaparecer por un instante y ellos eran los protagonistas de la noche, él la buscaba invitándola a bailar y ella aceptaba, se miraban, se reían, él le decía lo linda que estaba y ella lo besaba, él acariciaba suavemente su rostro y ella lo abrazaba con una espontanea dulzura, todo eran abrazos, besos, caricias e ilusiones. Para él eran bailes casi mágicos, ficticios, irreales, para ella... nunca supe que fue para ella, no tuve la oportunidad de preguntárselo. Pero para no hacer de la vida de él tan desquiciada supondré que ella también tuvo una sensación mágica en esos bailes.
Él, como estúpido que es, hizo todo lo que no debió de hacer, se dejó llevar por sus emociones y salió con otras chicas; se dejó llevar por su alcoholismo y se emborrachaba en fiesta y reunión a la que iba; se dejó llevar por su cabeza más pequeña y no desaprovechó la mas mínima oportunidad; se dejó llevar por sus sentimientos y se enamoró de ella, se asustó, se aterró y es por eso que hacía todo lo anterior, es por eso también que al verse en un espejo se dio cuenta de que un borracho, descuidado, conformista, relajado e inmaduro como él no era lo que ella merecía, así que para evitarle cualquier molestia en un futuro desapareció de su vida sin siquiera despedirse ni explicarle, sólo se fue.
Hoy ella está muy bien, lejos de él, lo que pasó ya está olvidado, es uno de esos recuerdos de estupideces que se hicieron alguna vez en la juventud. Él, por otro lado, está encaprichado con su recuerdo, sigue sin saber que hacer de su vida, lo único que hace es escuchar canciones que se le recuerdan esos mágicos bailes, y escribir cosas sobre lo que pasó...
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