2 nov 2011

Tardío amanecer

Que hay de dulce en su mirar, tal vez se volvió hábito hablarle a diario, verla ocasionalmente y robarle uno que otro beso, o quizás solo se enamoró una vez mas...
Por ratos recuerdo su ir y su venir, su hola y su chau, esos ojos hechiceros que me atacaron como a un pequeño antílope siendo devorado, su suave piel, su majestuoso cabello, y lo que aun escucho en sueños, su risa. Pero todo es solo un simple recuerdo, no es mas que una imagen de aquella que se adueño de mi en un pasado que traen, a pesar de los malos ratos, muy buenos momentos.
Hoy, aquella otra que despierta sentimientos parecidos es muy diferente, tiene una gracia endemoniada que endulza y atrapa, unos ojos que te demuestran lo confundida y feliz que puede estar con un simple detalle. Un poco juguetona e insegura tal vez, pero en su interior esconde un deseo de amor incondicional. 
Pienso en como hacer para enamorarla, en como tenerla en mis brazos, en como besarla un vez más, y por  complicada que ella quiera ser o aparentar, la quiero para mi...

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